Llega un buen día en que uno decide crear un sitio web donde mostrar las fotos que hace y compartir lo que va aprendiendo en este apasionante mundo de la fotografía. Vale, la decisión ya está tomada, pero y ahora… ¿cómo rayos se hace un sitio web? Pues, ¡no tengo ni la más remota idea! Será cuestión de empezar a investigar, leer mucho, tragar tutoriales como si fueran galletas y ver si, poco a poco, soy capaz de ir entendiendo algo en medio de todo este caos de nuevos conceptos, programas, aplicaciones, plugins y palabrejas extrañas. Por suerte, en Internet está todo lo necesario para embarcarse en la aventura y solo hace falta buscarlo. Bueno, buscarlo para empezar, porque luego hay que echarle muchas horas y armarse de paciencia, eso sin duda.

La cuestión es que, paso a paso, con más empeño y cabezonería que ganas en algunos momentos, he logrado aprender lo mínimo necesario para empezar a echar mi web a andar. El objetivo no es otro que conseguir crear un sitio que, aunque básico en principio, arranque con algo de contenido para, con el tiempo y a medida que avance en mi aprendizaje, hacerlo crecer, mejorar su diseño y, en definitiva, poner en orden y en un mismo lugar las cosas que voy haciendo en lo que a fotografía se refiere y compartirlo con quien quiera echar un vistazo.

La verdad es que esto tiene su gracia, porque escribo este primer post sin que sea visible hasta que publique la web y, más que nada, por probar como funciona lo de añadir entradas al blog. Pero bueno, ahí queda… Toca seguir estudiando, aprendiendo y creando poquito a poco el sitio para poder publicarlo tan pronto como esté a gusto con él. Desde luego, entusiasmo e ilusión no faltan.

Hasta pronto…

 

 

error: © Enrique E. Domínguez